El sábado 21 de diciembre, Oleksandr Usyk (23-0, 14 KOs) consolidó su legado como el mejor peso pesado de esta era al derrotar por segunda vez a Tyson Fury en el Kingdom Arena de Riad, Arabia Saudita. Usyk, actual campeón mundial unificado WBA, WBO y WBC, dominó el combate con su técnica impecable, footwork y precisión, ganando por decisión unánime (116-112).
La carrera de Usyk ha sido histórica. Comenzó conquistando el título WBO en el peso crucero en 2016, se convirtió en campeón indiscutido de esa división en 2018 y, años después, saltó al peso pesado para destronar a Anthony Joshua en 2021, logrando vencerlo también en la revancha. En 2024, hizo historia al unificar los títulos del peso pesado al derrotar a Fury, convirtiéndose en el tercer boxeador masculino en ser indiscutido en dos categorías de peso durante la era de los cuatro cinturones.
En la revancha contra Fury, Usyk demostró nuevamente por qué es considerado el número uno libra por libra. A pesar de los ajustes de Fury, Usyk retomó el control del combate en los asaltos intermedios, presionando con su poderosa mano izquierda y estrategia superior.
Con victorias consecutivas sobre Joshua, Fury y Daniel Dubois, Usyk se ha establecido como una pesadilla para cualquier rival en el ring. A sus 37 años, la pregunta ahora es: ¿permanecerá en los pesos pesados o regresará a los cruceros?